Hace cinco años parece ser que pedir una hipoteca en yenes era lo mejor de
lo mejor, o al menos eso les decían los bancos a las 30.000 familias españolas que
optaron por ello.
Hace un par de días en los informativos de La Sexta Noticias emitieron la
noticia de las protestas de las familias que centraron su hipoteca en yenes, la
moneda japonesa, por consejo bancario. Estas son las hipotecas multidivisas que
han afectado a 30.000 familias españolas. Hace siete años pedir una hipoteca en
yenes parecía un “chollo”, porque los intereses a pagar eran muy bajos, pero la
devaluación de la moneda en los últimos años ha hecho que ahora deban un 57%
más que cuando lo contrataron. A estas familias nadie les informó de que la
moneda japonesa, yen, es una de las más inestables.
Los testimonios de estas familias apuntan todas hacia el mismo lado, a que
el banco no les explicó lo que estaban firmando y lo complejo que es ese
producto. Incluso han llegado a salir personas, como María Jesús, enseñando las 90 páginas del contrato que tenían
que firmar con las frases que el banco les había dicho que se tenían que leer
subrayadas (explicándoles que lo demás ni hacía falta que se lo leyesen). No sabían
que lo que estaban firmando era una hipoteca en multidivisas, en este caso en
yenes, que permite recalcularlo en otra moneda si el tipo de cambio al que
cotiza te beneficia.
Lo que les ha pasado a estas familias es que cuando pides una hipoteca en
yenes, lo van a tener que pagar en euros comprando esos yenes. Lo que se podría
llamar una especulación sobre el activo en el que está nominada la hipoteca y
de la necesidad de gestionar deuda, impidiendo, de esta manera, que crezca al
no estar nominada en euros y haber un problema consta de tipo de cambios. La deuda
aumenta cuando el yen, en este caso, se aprecia respecto al euro.
Tendrían que haber tenido en cuenta que no se puede ahorrar en u año al
estar en una moneda extranjera con una tasa de interés menos a la del Euribor,
podría perderse en 1 hora en el mercado de divisas por efecto de la diferencia
de tipo de cambios.
Por esto el tipo de interés pasa a un segundo plano y se transforma en un
instrumento cuyo fin debe ser la gestión de la deuda pendiente de amortizar.
Esto es una de las cosas que los bancos decidieron ocultarles a los
hipotecados, lo que les ha hecho perder una gran suma de dinero en los últimos
años, teniendo en cuenta que ahora mismo estas 30.000 familias españolas están debiendo
una cantidad de un 20%, 30% e incluso 40% más de lo que debían hace cuatro años
cuando lo contrataron.
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